El escritor emprende un viaje a pie por el condado de Suffolk, en la costa este de Inglaterra, para llenar el vacío que se ha apoderado de su interior al haber concluido un trabajo importante. A la vista de paisajes solitarios y pequeñas poblaciones se topa con vestigios de un pasado que le remite a la totalidad del mundo, enmarcado en multitud de epocas, espacios y personajes diferentes. Sebald funde magistralmente la autobiografia con la descripcion y redaccion de historia e historias, anecdotas, conjeturas y recuerdos a caballo entre la realidad y la ficcion. En su viaje le acompañan varios personajes a los que les concede la palabra: Thomas Browne, Chateaubriand, Swinburne, Joseph Conrad, Borges... "Extraño y deslumbrante. Sebald ha escrito el libro que todos los escritores desean escribir. Un libro como un sueño que no quieres que se acabe" (Roberta Silman, The New York Times Book Review); "Un brillante estudio del pasado imperial de Inglaterra y de la naturaleza de su decadencia y caida" (Robert McCrum, The Observer).